Patatas Bravas Tradicionales

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    Receta Patatas Bravas Tradicionales


    Aprende a elaborar esta receta de patatas bravas tradicionales. Esta receta que aquí le mostramos es una de las más tradicionales, tal y como se preparan en Madrid, de dónde se dicen que son originarias, y el truco para que salgan perfectas es hacer una salsa brava tradicional.



    Ingredientes:

    - Medio kilo de patatas
    - Aceite de oliva virgen
    - Dos cucharaditas de pimentón dulce
    - Una cucharadita de pimentón picante
    - Una cucharada de harina
    - Un vaso de caldo de pollo y verduras (casero o comprado)




    Preparación:

    Las patatas bravas se sirven de muchas formas según dónde las comamos, incluso dentro de una misma provincia se preparan con diferentes salsas. La que se considera receta tradicional de verdad, la que se emplea en Madrid, que es la cuna de esta receta, es la que vamos a mostraros a continuación, y seguramente os sorprenda porque no tiene nada que ver con la que soléis comer. Vamos con la receta.

    Lo primero que haremos será preparar la salsa brava, para lo que vamos a necesitar un caldo casero de pollo y verduras, que puede ser hecho casero o de los que se compran ya hechos y vienen en un tetrabrik. No es aconsejable usar otro tipo de calo de pollo en pastillas ni similares, o bien casero o bien que venga en caja. Si lo vas a hacer en casa hazlo a tu gusto, usando los ingredientes que suelas emplear.

    Con el caldo ya listo, ponemos una sartén con un buen chorreón de aceite de oliva virgen, que ponemos a calentar, y cuando esté bien caliente, pero sin llegar a humear, retiramos la sartén del fuego y vamos a añadir todo el pimentón y lo removemos. Es importante no quemar el pimentón con un exceso de temperatura del aceite. Después agregamos una cucharada de harina, y la iremos mezclando bien con el aceite, hasta que quede totalmente integrada y sin grumos. A esa mezcla le vertemos poco a poco un vaso de caldo sin dejar de remover hasta que espese un poco. Con esto ya tenemos la salsa brava lista, la cual podemos conservar unos días guardada en el frigorífico.


    Ya sólo queda freír las patatas, al estilo en que se sirven en esta receta. Para ello vamos a poner a calentar a fuego suave en una sartén abundante aceite de oliva, echamos las patatas antes de que se caliente, para que se vayan ablandando y haciendo lentamente. Una vez estén blandas, las sacamos y calentamos a fuego intenso la sartén con el aceite, y cuando esté bien caliente volvemos a meter las patatas y las terminamos de freír así, con lo que quedarán tiernas por dentro y crujientes por fuera. Las escurrimos bien y colocamos en un plato, y sobre ella vertemos la salsa brava en la cantidad que nos guste. Y a disfrutar de una de las tapas más ricas de nuestra gastronomía.